Los argentinos tenemos una fascinación con el psicoanálisis, por algo somos uno de los países con mayor cantidad de psicólogos y cerca del 40% de los argentinos acudieron alguna vez en su vida a un terapeuta. Será por eso que nuestras mascotas no se quedan afuera. Los especialistas en psicología veterinaria son de gran ayuda para los casos de animales que sufren estrés, inadaptación, ansiedad, lo que conlleva a conductas anormales que perjudican la convivencia con la familia.
Si tu mascota tiene alguno de los siguientes comportamientos, la terapia psicológica seguramente te va a ayudar:
- Es un verdadero destructor, acaba con todo lo que se le cruza en el camino.
- Ladra todo el tiempo, alterando tanto a la familia como a los vecinos.
- Es dominante, es el líder de ese grupo que es la familia.
- No tiene control de sus necesidades.
- Tiene problemas de desobediencia generalizada.
- Tienen una conducta compulsiva, como el lamido excesivo, la auto –laceración.
Estos comportamientos se podrán eliminar por medio de técnicas aplicadas por el especialista que modificarán su conducta.
Primero el psicólogo veterinario entrevista a la familia para conocer las condiciones de vida que tiene, el ambiente familiar de la mascota, la alimentación, las reacciones de agresión o miedo y la obediencia en general. Luego observa al animal, cómo interactúa, si responde al llamado o a los estímulos, entre otras cosas. En base a ese examen realiza un diagnóstico y prescribe un tratamiento, que consiste en diferentes técnicas que irán modificando las conductas inadecuadas.
Es importante que la familia participe en este tratamiento activamente, ya que debe cumplir al pie de la letra las técnicas indicadas para que el tratamiento tenga éxito.
También es importante tener en cuenta que si en la familia se esta viviendo alguna situación de estrés, o alguno de los integrantes presenta algun problema de este tipo, las mascotas generalmente son afectadas y no son ellas las que deberian recibir el tratamiento!
Si tu mascota tiene algunas de estas conductas y la convivencia es difícil ¡esperamos que estos datos te ayuden!. Y después…¿te animás a compartir tu experiencia?








